Te puedes imaginar cómo sería nuestro mundo si cada niña y niño que nace fuese guiado y acompañado con Amor, que todos tuviesen la misma oportunidad independiente del lugar y la condición en la que nacen. 

Acompañar desde el amor, pareciera ser una tarea sencilla donde simplemente basta con que cada madre y padre ame a sus hijos para luego seguir los mandatos sociales que están definidos para la crianza. 

Cada día se suman más personas al modelo de crianza respetuosa, sin embargo aún existen madres y padres a los que les resulta complejo aplicarlo y otros que ni siquiera son conscientes de este modelo…y es que son muchos los adultos que cargan dolores de su propia infancia, fueron niñas y niños heridos que llegaron a la vida adulta y de pronto se encontraron atrapados en el cuerpo de un adulto, pero ese niño herido continúa allí, esperando ser sanado. Cómo podemos esperar entonces que un adulto emocionalmente herido crie niños emocionalmente sanos?  Será que basta con la simple determinación de no volver a cometer los mismos errores? Los traicionará el inconsciente en el intento?…

Tal vez la respuesta sea sanar a ese niño herido, escuchándolo, validándolo y abrazándolo desde al amor, iniciar un proceso de crecimiento interior que te permita convertirte en el adulto que ese niño necesitaba, de esta forma, el nuevo adulto observará a su descendencia con una nueva mirada, guiará su crianza con semillas de amor que darán fruto en adultos amados que habrán aprendido a amar…para criar con amor primero debes amarte a ti mismo.

Tus hijos modelan tus comportamientos…conviértete entonces en un padre Coach, escúchalos, valida sus emociones, establece límites con amor, potencia sus talentos, aprende tú también de ellos, permíteles soñar porque los sueños construyen grandes realidades y diles que no necesitan competir con nadie en la vida, que basta con superarse cada día porque han venido a este mundo simplemente a Ser su versión más elevada.

Paulina Etcheberry R.

Coach Ontológico

Practitioner en PNL